
*/ flickr by deLoto
Quería adivinarte en cada estrella de ese cielo azabache que asomaba triunfando en el borde azul de mi ventana.
No veía tu sonrisa; rebotaban tus ojos negros, abierta la mirada, en mi horizonte simple que crecía sin complejos, con espuma, paralelo al mar.
Salitre profundo, oxidado, traía vida olvidada que olía a sal.
Le hubiera dicho al viento que la distancia no era eterna, que tú tenías letras y caricias, besos y preguntas y un latido acelerado que disimulabas en tu voz.
El viento no me oía, soplaba incansable borrando errores e inundando la noche con su nueva claridad.
Yo lo quería todo, el silencio, la tregua, la fiesta y el amor.
Le daba cuerda al mejor de todos mis sueños y mientras, llegaron tus manos de agua sin aviso ni pregón.
Trajiste la gota, el aire, el respiro y a la hora señalada me gustó más que nunca el breve color del sol.
©fdL2011

*/ flickr by deLoto - fragance -
Cansado de dar batallas y de algunas guerras injustas, vuelves silbando bajito, corazon herido.Te arropo conmigo en la inmensidad del frio, y del cansancio que hecho sombra vuelve tus latidos un compas suave y sereno. A que nube he de subirte? A que arco iris he de treparte? Bajo que rayo de sol podre calentarte?. Serpentean las preguntas en la noche, esperando la respuesta de tus ojos que sonrieron para mi al borde de esa luna que no vimos por estar trenzando instantes traidos del pais lejano del "nunca jamas".
fdL 2010

*/ flickr by martamiraalrededor - tormenta -
No me alcanzan los dedos de la mano para contar los años que han pasado desde que se rompieron las teclas del piano. Estuvo incompleta la melodía, pero las notas se acomodaron en el pentagrama de esta vida. Hoy dieron las ocho y en medio de la tormenta y los relámpagos que furiosos empujaron a los rayos, cayeron del cielo las tres teclas que habían estado rotas; fueron en silencio a dar al mar. No salgo de mi asombro; mientras, se mojan mis pies y caminan palpando algas, espuma y enredo . Luego, se asoma la luna y te alumbra. Más luego, con las teclas en la mano, prometes devolverme la sonrisa, aquella que se reflejaba en el piano de cola.
©fdL2009

*/ flickr by deLoto - Candelaria-Cielo2 -
Me caló tu agua hasta los huesos, bendita ciudad de mis amores. ¿Por qué te ensañas conmigo cuando llego a visitarte?. Dame tu montaña, a cambio de mi agua salada; tu desorden en trueque por mi incansable calma. Me traje tus monedas de oro indígena, tus granos de café y tus mochilas multicolores. Tal vez tú no has notado que te he dejado, una vez más, mi alma colgada de una estrella.
©dfL2009

*/ Fire Opal (Grace Mutell) 1899
Laura Coombs Hills, American, 1859–1952
Museum of Fine Arts, Boston, USA.
Ya no eres un libro abierto, pero me dejas entrar en casa y abres de par en par los poros libres de tu piel. Puedo vagar allí y en las noches claras leer la tinta del deseo en ti. Recorremos inquietos los ríos que inventamos ayer; me lees el futuro, te leo el después. Por qué me has blindado hoy? Se ha hecho largo el camino a tu santuario, me dejas recorrerlo sola pero me acompañan y me escoltan tus más sonoros miedos. Ya he llegado a Alejandría y aquí estoy, lectora empedernida. Ya lo sabes, no puedes entregarme un prólogo y una nada, yo quiero, aunque a ciegas, recorrer todo el índice de tu alma.
©fdL

*/ flickr by Arslan - Lettres de Lou -
[ volver a donde un día estuvimos, volver a donde ahora estamos ]
Sigo las huellas de mis pasos invisibles para llegar, para volver, ahí, a ese lugar que lo tuvo todo de mí; a esa, la tierra de la generosidad. A ella, que pudiera dibujarla con los ojos cerrados, adivinarla desde el otro lado del planeta, olerle las entrañas cuando la baña la lluvia y bailarle el alma cuando se llena de música. A ella que me vió partir con un corazón indeciso y que me vé regresar con un corazón de heridas sanadas, con algún surco arrugado en donde duerme la pena de amor y con un collar de luciérnagas marcando el vuelo de mis sonrisas. A ella que fue testigo mientras trazaba mi identidad, le agito la mano, le doy un beso de despedida y le recibo todas sus flores ... las que llenan mis floreros y de paso perfuman mi alma.

*/ flickr by MauricioMejía - bogotá, bolívar & cathedral -
[ vista del Santuario de Monserrate desde la Plaza de Bolívar ]
Hoy quiero volar, bien alto, y llegar a mi montaña verde que siempre perdona mi ingratitud. Me otorga clemencia porque sabe que la amo. Y me abre bien grandes esos brazos enramados con alegría en donde han quedado besos, lágrimas, risas y deseos encallados. Caminaré sus calles de piedra, sus veredas de tierra, me untaré de pueblo, y en cuclillas al costado del río frío reconoceré mi reflejo, que salió un día acompañado y regresa solitario a juntar margaritas en el verde del campo. Ensillaré mi yegua, caminaré a mi perro y en ese cielo profundo que casi se toca sin estirar las manos, estaré por fin 2600 metros más cerca de las estrellas.
Dejo el estanque en buenas manos, rodeado de amigos y amores. Vuelvo en pocos días con más letras y menos pendientes.
Besos de todos los colores, cada uno sabe dónde está el suyo, no hacen falta las etiquetas.
;)
